Unos meses antes, un derrumbe bestial arrasó con mi corazón, y viejos amigos recogieron los pedazos y los pegaron otra vez. Pero cuando el causante del derrumbe quiso volver a entrar en mi vida, le abrí la puerta de nuevo. Aunque ya no tenía toda la estancia solo para él.
Noté que algo estaba mal pero preferí engañarme. Pero no se puede ignorar los hechos... Las mentiras, las cosas que hice y oculté...
Así que decidí que había que acabar con tanto teatro.
Y apareció alguien que parecía ser el candidato ideal para convertirse en la ayuda necesaria para dejar atrás todo eso. Alguien a quien querer y que me quisiera. Pero nuevamente, se produjo un derrumbe...
Y alguien nuevo, alguien distinto, alguien realmente especial, alguien que me hacía sentir como nunca antes me había sentido, vino esta vez a socorrerme. No juntó los trocitos de mi corazón para reconstruirlo. No. Él construyó algo totalmente nuevo. Limpió los restos de todo lo anterior, y empezó a armar algo distinto.
Ahora mi corazón no tiene que hacerse de él tripas, ahora no tiene miedo, no se asusta, no esconde cosas, no se siente mal ni inferior. Ahora todo es amor y confianza, lucecitas de colores bonitos, aceptación, diversión, ternura, sonrisas...
Creo que puedo decir con total seguridad que he encontrado a mi compañero de vida, alguien que me necesita a mí tanto como yo a él.